José Luis Domínguez

“un corazón a pie de calle”

José Luis siempre ha estado inmerso en lo social, hoy día es educador y desde hace 7 años trabaja en una ONG de las “hijas de la caridad” en Algeciras (Cádiz) coordinando un proyecto para enfermos de VIH, más recuperados físicamente, que necesitan de un acompañamiento y de un apoyo para la vida cotidiana, son personas mayores de 45 años y están en pisos tutelados intentando hacer una vida autónoma e independiente en la medida que se pueda. José Luis también coordina otro proyecto llamado ALMA (Atención y Lucha a la Mujer Amenazada) dirigido a mujeres víctimas de trata y mujeres en exclusión o riesgo de exclusión social. Es muy duro porque se enfrentan a historias crudas, a auténticas pesadillas vividas por mujeres muchas de ellas muy jóvenes, prostitución, violencia de género, etc. pero su labor es crucial, es un lugar seguro para estas mujeres que escapan de sus maltratadores, de su infierno y donde obtienen una oportunidad de empezar de nuevo, ayuda para vivir, asesoramiento en la búsqueda de empleo para poder ser independientes, llevar una vida llegados a un punto, normal. Apoyo psicológico e incluso económico y sobre todo le ofrecen un hogar en calma donde poder ser y estar y seguir viviendo de la mejor forma que puedan, acompañadas e intentando evitar los problemas de los que vienen…

José Luis es una figura muy conocida en la provincia y en el Campo de Gibraltar concretamente, por su trayectoria y su carisma, lo conocen por cada sitio que va, sobre todo en su Algeciras natal, porque lo suyo viene de lejos, a pesar de que empezó trabajando de algo que no tenía nada que ver con lo que hace ahora, descubrió que a él lo que le llamaba eran las personas, las historias, ayudar a los demás, estar en la calle. Ha trabajado con jóvenes, con colectivos varios y también muchos años en la prisión Algecireña de “Botafuegos”, etapa de su vida que recuerda con especial cariño, en ella llevó cabo programas muy interesantes, cuando empezó había un proyecto en marcha y cuando se marchó de allí dejó 12 funcionando…de todo tipo, recuerda con mucha ternura el trabajo con las presidiarias y sus hijos, actividades por el día de navidad en las que se implicaba también la población de Algeciras, preparando regalos para todos esos niños y que ese día tan especial de reyes pudieran compartirlo y celebrarlo junto a sus madres, y también, teatro, talleres… cuando trabajas en lo social tienes algo así como una sensibilidad especial, escuchas y observas y te das cuenta de lo que se necesita, lo que la gente demanda, lo que puede mejorar las condiciones de las personas…y si quieres cambiar las cosas de verdad, todo es cuestión de ganas y de energía, los obstáculos conforme vas trabajando, avanzando, se van superando… Reconoce que aunque también a trabajado en otros campos, como en centros de menores, en la actualidad su trabajo le llena, le apasiona y se siente afortunado de poder dedicarse a ello.

Lo que más le gusta de su trabajo es el contacto con las personas, lo que más le llena y más le enseña ,y nos cuenta como a veces el educador, piensa que va a enseñarles algo a estas personas y son ellas las que realmente le enseñan, cada día más y más, y que aunque vayan(los educadores) con la idea de “curar, cambiar, de modificar “,realmente estas personas a quienes se supone que tú vas a ayudar son quienes te remueven, te cambian…los que se cuelan por cualquier mínima grieta que tengamos en nuestra alma y nos trastocan…

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