Mercedes Abellán

“Creer para crear”

Desde pequeña quería ser actriz, era su sueño y deseaba estudiar arte dramático en Sevilla, aunque por circunstancias familiares no pudo dedicarse a lo que quería hasta que se hizo un esquince mientras trabajaba en la tienda de telas de la familia y tuvo que parar y replantearse su vida. Y decidió que vender no era lo suyo, que no quería dedicarse a eso siempre y que quería intentar seguir su instinto y buscar su camino en lo que más le llenaba, el arte.

“A veces encuentro lo que busco por casualidad, yo me pongo en el camino y aparece, porque pongo mi pasión y mi energía en ello”

Y comenzó un grupo de voz en la Alpujarra, a hacer experimentales, teatro callejero con mucho humor… hasta que en 1988 conoció en Cádiz a José Luis Jiménez Diez (Lolo), un actor y payaso madrileño, una de esas personas que plantan semilla y si le escuchas te hace un árbol. Fue un antes y un después en su vida, le enseñó todo lo importante de ver la vida desde una nariz y lo que eso implica y supone.

Luego con la Asociación de Vecinos del Zaidin fue donde empezó en lo social, allí le ofrecieron hacer teatro y empezó con “La Casa de Bernarda Alba” de Federico García Lorca. Y se dio cuenta de que tenía una tremenda vis cómica. Junto a Lolo crearon Circomic, una compañía de payasos teatrales, trajeron los malabares a Granada y viajaron a Cuba, a la Expo 92,a Japón, Lisboa, París, a campos de refugiados durante la guerra en Yugoslavia (Croacia, Bosnia, Serbia…),creían en un mundo sin fronteras donde al igual que el aire, el humor te llenase los pulmones. Para dedicarse a esto sólo hay que tener cabeza y corazón, si alguno falla entonces no funciona.

Merche también es “Doctora Sonrisas”(La Dra Sapofrita concretamente: La que contagia alegrías flamenquitas ) con la Fundación Theodora, acude al hospital materno infantil de Granada desde hace 16 años para llevar sonrisas y felicidad a los niños/as y adolescentes hospitalizados y sus familiares ,para darles fuerzas y ayudarles a seguir adelante, porque la felicidad se comparte y se contagia.”La nariz de payasa me hace respirar la vida de otra manera, me ha salvado la vida y es mi mascarilla de oxígeno”, nos cuenta, y no hay duda cuando nos confiesa que AMA LO QUE HACE. También nos confiesa que no es fácil, que hay veces que hay que respetar la emoción en la que cada ser está…y que es normal porque es muy duro (El drama de un clown es hacer humor y que nadie se ría),pero que forma parte y es aprendizaje y cuando hay risa, hay complicidad, hay un hilo y desde ahí se puede construir mucho.

También es fundadora de la Asociación Granadina para las Artes Escénicas, SUPERART, que nació en 2008 una asociación abierta a todo aquel que quiera bailar y hacer teatro. Trabajan como dice ella con DI-Capacidad, con niños y adolescentes con síndrome de down, diversidad funcional, parálisis cerebral… las artes escénicas tiene muchísimas posibilidades y lo principal que hay que hacer es normalizar para dar dignidad. Se necesita “creer para crear”, ese es el primer paso para ponerte en marcha.

Cree en la energía y en la magia, y sobre todo en soñar! Tienes que tener motivación y autoestima, los sueños se pueden poner de pié pero tú también y tienes que tener constancia, cuidar los detalles, todos, que son los que hacen las cosas grandes. Tarde o temprano, aquello que deseas aparecerá, pero solo si tú lo empujas…

Deja un comentario